¿Por qué usar gafas de sol?

Las gafas de sol son, además de un accesorio que ha estado de moda durante varias décadas, una protección para nuestros ojos ya que evitan que la luz llegue de manera intensa a ellos.

Lo habitual es que un hombre o una mujer no estén cómodos ante la luz directa del sol, mientras realizan actividades al aire libre. En estos casos, los ojos podrían recibir más luz de la habitual y entonces se hacen necesarias las gafas de sol. Al margen de esta sensación de incomodidad, es importante proteger la vista de las radiaciones ultravioletas, pues puede conducir a problemas oculares a corto y largo plazo. Estos problemas incluyen el desarrollo de cataratas, el cáncer ocular o la ceguera a causa de la nieve.

Por esta razón, con frecuencia los expertos recalcan la importancia de utilizar gafas de sol para proteger la vista y para compensar la foto sensibilidad, más allá de la necesidad de estar siempre a la moda.

Otras personas utilizan las gafas con el fin de ocultar sus ojos de los demás. Estos son los casos de aquellas personas que tienen severos impedimentos en los ojos o alguna malformación y que usan gafas de sol para evitar el contacto visual con los demás y evitan así sentirse incómodos. Esto es habitual entre los invidentes que prefieren no mostrar sus ojos a las personas que están a su alrededor. También personas con cataratas o con algún otro problema que afecta la apariencia normal de los ojos recurren al uso de gafas de sol bien oscuras.

Al igual que tomamos todo tipo de medidas para cuidar nuestra piel u otras partes del cuerpo, es extremadamente importante cuidar nuestros ojos. Por ello, las gafas son, además de un accesorio que dicta tendencias en materia de moda, un instrumento indispensable que nos protegerá los ojos de los daños del sol.